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Cómo regar plantas de interior

Las plantas de interior, por norma general, son simples de proteger. Si bien cada planta tiene sus pretensiones.

El aspecto más difícil es el riego. Conoce cuánta agua precisan, con qué continuidad dársela y de qué manera. Pues no hay recetas dispuestas para esto, solo cuestiones que puedes hacerte para tomar buenas resoluciones.

Hidratación de las plantas

Hay que controlar la hidratación de las plantas de interior, eludiendo que se sequen o ahoguen por exceso de agua.

  • Asimismo puedes humectar la planta desde abajo. Para realizar esto, sencillamente sumerja la cazuela en agua a lo largo de unos minutos. De esta manera, absorberás la cantidad precisa.
  • Sostener las hojas limpias contribuye a la salud de la planta. Las hojas de las plantas de interior se manchan y el polvo las regresa opacas. Para limpiarlos, se recomienda frotarlos con un paño empapado en unas gotas de glicerina. La glicerina impide que el polvo se adhiera a las hojas. Además de esto, se van a ver refulgentes.
  • Los jarros especiales para plantas de interior son los de arcilla. Son permeables y benefician el desarrollo. No obstante, asimismo se tienen la posibilidad de usar los de plástico.
  • En el momento en que el plato puesto bajo la cazuela tiene dentro agua, debe retirarse. Es un exceso de agua y por consiguiente la planta por el momento no la precisa. Un óptimo truco es completar estos platos con piedras o grava, para eludir que el fondo de la cazuela entre en contacto con el agua residual.
  • Los trasplantes y trasplantes tienen que continuar el desarrollo de las plantas. No es práctico si las raíces están bastante apretadas y enroscadas en la maceta, pues les falta aire.
  • El trasplante es el instante idóneo para actualizar y afinar la tierra. Ciertas plantas necesitan suelos con particularidades, con lo que es bueno estar familiarizado con estas condiciones.
  • El fertilizante es un alimento fundamental para las plantas, en especial en el momento en que continúan bastante tiempo en exactamente la misma tierra. Se termina el sustrato, se agotan las reservas y la planta prosigue necesitando nutrientes. A lo largo del desarrollo y la floración, las plantas precisan mucho más alimento y fertilizante.
  • Precaución con los hongos y parásitos. Las plantas de interior asimismo se enferman por la existencia de plagas. Tienes que estar atento a las máculas en las hojas o la existencia de signos extraños. En estas situaciones, hay que preguntar a los profesionales para supervisar el inconveniente.

Riego cada tres semanas… o mucho más

Con el riego por inmersión, las plantas de interior solo precisan regarse cada 2 o tres semanas. O aun mucho más: habitualmente, plantas como el poto o el ficus tienen la posibilidad de soportar hasta tres meses sin agua y no enseñar síntomas de sed. Para comprender si la planta regresa a requerir agua se tienen la posibilidad de emplear múltiples técnicas hogareñas: por una parte, pinchar con el dedo y revisar la humedad. Si hay humedad, mejor no regar. Si la planta tiene inconvenientes, quizás la solución sea no ofrecerle mucho más agua, quizás tenga alguna plaga o le falten nutrientes. Otros jardineros utilizan un palillo largo y lo horadan, tal y como si fuera un pastel.

– Riego desde arriba

Para llevar a cabo esta técnica, hay que verter agua de manera directa sobre el sustrato, usando una herramienta correcta como una regadera de cuello ajustado. En un caso así, es bueno procurar prestar particular atención a la operación para eludir que el agua caiga de forma directa sobre las hojas, puesto que esto las dañará