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¿Cómo se elimina el clavel del aire?

El clavo de fragancia (Tillandsia aeranthos) es una planta epífita correspondiente a la familia de las bromelias y originaria de América del Sur, que por su interesante fachada y bajos requerimientos de cultivo se convirtió en una atrayente opción primordialmente para ornamentación en interiores o invernaderos.

Los ejemplares de esta clase medran de manera natural sobre otras plantas, sin ser parásitos, comunmente sobre árboles en zonas lluviosas de bosques y montañas. No precisan sustrato para subsistir por el hecho de que recogen agua y nutrientes del ámbito (contenidos en polvo, materia depositada por insectos y restos de otras plantas) por medio de los tricomas presentes en la epidermis de sus angostas hojas.

Por qué razón varios piensan que el clavo de aire es un parásito

Por el hecho de que la multitud los ve en ramas o árboles secos y acepta que el culpable es la tillandsia. Las ramas inferiores de los árboles mueren naturalmente en el momento en que sus hojas dejan de generar suficientes nutrientes. Esto se origina por que la sombra altera su aptitud de fotosíntesis.

En un instante particular, se puede aguardar que un árbol maduro tenga múltiples ramas fallecidas dentro suyo.

Todo sobre las flores de Tillandsia

Tengo buenas novedades para ti, todas y cada una de las Tillandsias florecen, si bien ciertas tardan en florecer. Naturalmente, ciertas variedades generan flores mucho más vistosas que otras. Ciertas plantas tienen flores peculiares con pétalos azules que surgen de enormes brácteas rosadas (Tillandsia cyanea). Otras flores solamente se ven, como las enanas flores verdes de Tillandsia usneoides.

La longitud de las flores cambia entre plantas. La coloración de las brácteas en general continúa interesante a lo largo de múltiples meses una vez que se fueron los pétalos.

Nivel de humedad, el otro indispensable en el precaución del clavel

Como buena planta epífita, la tillandsia prospera en el ámbito que la circunda. Algo que nos ordena a dar un óptimo nivel de humedad ambiental. Si habitamos un tiempo seco o lo poseemos en interior, deberemos ser rigurosos con este aspecto. Pero no solo en verano: asimismo en temporada de calefacción.

Como el clavel de aire necesita mucha humedad ambiental, deberemos proporcionarla. Para esto, lo idóneo es una pulverización día tras día en los meses de calor; y uno cada 2 o tres días en invierno. No cuesta nada, más que nada en verano, sumergirlo en agua. Pero precaución: no tenemos la posibilidad de realizar esto a la rápida. Tras este baño, lo idóneo es que no haya acumulación de agua en las hojas. Puede llegar a pudrirse.

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