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¿Qué pasa si riego una planta cuando hay sol?

En el planeta de hoy, es seguro decir que la planta dió un gran salto adelante. De súbito, todo el planeta desea plantas en su casa u oficina. O un porche exuberante o un jardín lleno de árboles y arbustos. ¿Y por qué razón no deberíamos? Muchos son los provecho desde el criterio ambiental y estético.

No obstante, ¿en algún momento te has encontrado en la situación donde plantas un árbol o plantas con entusiasmo, pero algunas semanas después las hojas empiezan a desplomarse?

Ciencia de las gotas de lluvia.

Se realizaron ciertas indagaciones para entender mejor el efecto de las gotas de lluvia en las hojas.

Tras las pruebas con gotas de distintas formatos, se concluyó que las gotas en superficies llanas, como la mayor parte de las hojas y la piel humana, no quemaron la área. La manera de estas gotas es tal que enfocan la luz en un punto bajo el papel, con lo que de todos modos no enfocan la luz y, por consiguiente, no se genera ningún daño.

¿De qué forma favorece a mi jardín regar en días radiantes?

Regar bajo la luz del sol directa tiene el beneficio agregada de evaporar el agua de las hojas, lo que puede achicar la humedad en el jardín, haciéndolo menos propicio para las anomalías de la salud fúngicas. Regar a la luz del sol asimismo provoca que las hojas de las plantas se abran, lo que puede asistirlas a respirar mucho más de forma fácil. Si riega sus plantas bajo la luz del sol directa, el agua se evaporará de las hojas mucho más velozmente, reduciendo la humedad general en su jardín y, por ende, la oportunidad de anomalías de la salud fúngicas.

En el momento en que riegas tus plantas a plena luz del sol, el agua superficial se evapora velozmente, reduciendo la proporción de agua que acaba en el suelo. Si prosigue regando su jardín en el momento en que hace sol y las hojas están abiertas, solo absorberán el agua que precisan para subsistir, al tiempo que el resto se evaporará. Esto puede conducir a agobio hídrico, ocasionando marchitamiento. Si prosigue regando sus plantas en el momento en que hace sol, corre el peligro de anegar el suelo. Esto puede ocasionar retención de agua y acrecentar el peligro de pudrición de la raíz, singularmente si el agua está ardiente. El agua ardiente puede ocasionar un incremento de los patógenos del suelo, como la pudrición de la raíz y los hongos.

No mojes las hojas

Si bien hay una inclinación a regar las plantas desde arriba, la verdad es que esta práctica no les asistencia en nada, más que nada en los meses de verano. Las hojas mojadas tienden a enfermarse o, en el caso de luz del sol directa, a quemarse.

Quemaduras de hojas debido al riego del mediodía (riego por aspersión)

Una exclusiva investigación efectuada por científicos alemanes y húngaros valida esta afirmación. Los desenlaces de este estudio sobre gotas de agua expuestas al sol, publicados en la gaceta New Phytology, lanzan luz sobre un desarrollo que ha desconcertado a varios científicos.

Lo que hallaron fue que las gotas de agua sobre una área lisa (por servirnos de un ejemplo, las hojas de Ginkgo biloba) no ocasionan quemaduras. Por otra parte, las hojas de los helechos flotantes que tienen pelos cerosos tienen la posibilidad de quemarse considerablemente más de forma fácil. El pelo sostiene la gota de agua «pensada» en la área de el papel y marcha como una lupa.