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¿Cómo se llama la planta que crece en los cables de luz?

Francisco De Luna

Coatepec, Ver.- Los cables eléctricos están llenos de “claveles de aire”, dicen ciertos vecinos del poblado de Mahuixtlán, ayuntamiento de Coatepec. Y el peligro es que en el momento en que se genere un «cortocircuito», logren ocasionar un incendio en internet.

De qué forma liberarse de los clavos de aire

Ya conoces que las Tillandsias no son parásitos, si bien la mayor parte están en ramas y árboles fallecidos. No obstante, ciertos aseguran que tienen la posibilidad de tapar el paso de la luz a las plantas. Otros se encargan de el exceso de peso en las ramas.

La manera mucho más segura de remover los clavos de fragancia de las plantas es cosecharlos a mano y podar las ramas fallecidas. Otra alternativa es emplear cobre líquido. Cabe indicar que hay prueba de que el cobre daña el desarrollo joven en los robles. No use cobre cerca de las bromelias.

Las epífitas no son parásitas

Las plantas parásitas son aquellas que se nutren de la savia de otras plantas. Penetran en las ramas o en el leño de los árboles en los que medran y succionan líquidos saludables, de la misma manera que un mosquito quita sangre de los animales que pica. Las plantas epífitas solo utilizan el árbol huésped (asimismo llamado forófito) para medrar en él. Las plantas epífitas absorben el agua de la lluvia y la niebla. Se nutren del polvo que viaja por el aire y del suelo que se amontona en los árboles en los que viven. Si bien con frecuencia son conocidos como «parásitos», las epífitas no invaden los tejidos de su huésped para obtener comida o agua.

Las orquídeas, bromelias, líquenes, musgos y helechos son las epífitas mucho más reconocidas y rebosantes. Los musgos y líquenes forman esteras que medran sobre rocas, árboles, macetas y paredes de viviendas. Las orquídeas y bromelias viven en los árboles, generan millones de semillas pequeñísimas, tan pequeñas que forman un polvo muy fino que el viento extiende por el bosque, hasta llevarlas a un espacio correspondiente para germinar y medrar. El guarataro (Vitex orinocensis) y el cedro silvestre (Cedrela odorata), por poner un ejemplo, son geniales hospedantes, y en sus ramas medran varias epífitas, como la quiche (Tillandsia rhomboidea) y la oreja de burro (Trichocentrum carthagenense).

Las raíces, una pura cuestión de soporte

Pero si las Tillandsias subsisten de manera perfecta sin sustrato, ¿para qué valen las raíces?

En contraste a la mayor parte de las plantas, las raíces no tienen la aptitud de absorber agua. No obstante, sirven como medio de fijación a una área como un árbol, raíces aéreas o cables. Y si no consiguen su alimento de las raíces, ¿de dónde lo consiguen? Ahí reside la tercera enorme curiosidad de las Tillandsias.