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Cuidar un olivo en maceta

Para plantar un olivo en maceta hay que tomar en consideración múltiples requisitos. Tanto si lo vas a plantar en maceta como en tierra, deberás iniciar sabiendo el exceso de agua en la tierra para drenar el árbol.

En el momento en que deseas plantar un olivo en maceta, no debes tomar en consideración muchos componentes ni ser tan cuidadoso como en el momento en que deseas plantar un olivo en el suelo para lograr explotar de su cosecha, pero asimismo hay que tomar en consideración múltiples causantes:

El más destacable sustrato para un olivo

El olivo no es un árbol muy riguroso pero si deseamos dar un sustrato, primeramente, hay que tomar en consideración un aspecto: la humedad. El olivo es un árbol que detesta la humedad, con lo que escoge un sustrato que no favorezca la humedad.

Una aceptable mezcla de géneros de sustrato para un olivo podría integrar: 50% turba rubia, 25% turba negra, 15% coco y diez% humus de lombriz. Además de esto, deberemos suplementar con algo de abono para acrecentar los escenarios de Ca K P. Ten en cuenta que es preferible usar abonos y abonos orgánicos.

Encendido y abonado de un olivo en maceta

Para un olivo en maceta, para ofrecernos enormes cosechas de aceituna, es conveniente ponerlo en una región de nuestra terraza o jardín urbano que recibe mucho más sol. A los olivos les agrada pasar por lo menos 8 horas a pleno sol. En el momento de comprender los cuidados de un olivo en maceta, uno de los más importantes es la fertilización o abono. Este pertence a los puntos mucho más esenciales, en tanto que nuestro árbol consumirá de manera rápida los nutrientes de la maceta. De ahí que es esencial utilizar fertilizantes caseros una vez cada 15 días. AQUÍ PUEDES LEER de qué forma hacerlos en el hogar. Si no aplicas ningún género de fertilizante, el árbol terminará estropeándose por carecer de nutrientes, en tanto que las raíces, al estar en un florero, no tienen la posibilidad de conseguir muchos nutrientes tal y como si estuviesen en la tierra.

Tienden a ser las próximas: olivo jabonoso, polilla del olivo, verme del olivo, mosca del olivo, tuberculosis o sarna y verruga del olivo. AQUÍ PUEDES ENCONTRAR MÁS INFORMACIÓN sobre cada uno.

La poda, el último precaución del olivo

Y lo mencionamos por el hecho de que no es una labor indispensable, en tanto que varios eligen dejarlo medrar libremente, pero es requisito habitualmente. Si deseas ofrecerle forma, puedes llevarlo a cabo con calma, por el hecho de que el olivo admite con perfección la poda sin dañar su salud. Aparte de seleccionar las herramientas de poda correctas según el tamaño de nuestro árbol, tenemos la posibilidad de aplicarlas de tres formas distintas en dependencia de la edad de nuestro olivo:

  • Poda de entrenamiento: perfecto para árboles jóvenes que precisa ser conducido. Se efectúa entre el segundo y tercer año de la planta, sacando siempre y en todo momento tanto las ramas bajas que medran al pie del árbol como los brotes.
  • Poda de fructificación: aquella que busca, en ejemplares mayores de 4 años, conseguir una mayor producción y impedir anomalías de la salud. Radica en orear la copa de follaje y ramas.
  • Poda estética: poda que no se efectúa como una parte del cuidado del olivo sino más bien de la búsqueda de una manera cierta de la planta.

Poda superintensiva de olivos

No obstante, hay múltiples especies de esta planta, que medran en espacios reducidos y no desarrollan frutos. Observemos con mucho más aspecto las causas de la carencia de vigor de este olivo y de qué forma recobrarlo. El deterioro se genera pues en el momento en que se trasplantó a un contenedor se usó tierra de jardín o tierra mineral, lo que jamás hay que llevar a cabo. Almacena siempre y en todo momento tus herramientas en las mejores condiciones, por el hecho de que si no lo haces, corres el peligro de dañar tu olivo. Recuerda asimismo desinfectarlos de manera permanente y antes de cualquier poda, en especial si podas múltiples árboles o plantas. Unicamente se hace en el momento en que el árbol está plantado, esta poda radica fundamentalmente en ofrecerle al árbol los puntos de referencia básicos para su avance, a fin de que se amplíe conforme tengamos mucho más necesidad; definiendo su arquitectura desde la plantación.