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Cuando se poda el limonero

Los hijuelos del limonero son ramas pequeñas que no dan fruto y hacen que el árbol se expanda bastante y le reste fuerza al limonero.

Si tienes un limonero plantado en maceta, resulta conveniente podarlo predominantemente tras las heladas (principios de primavera) o principios de verano. Si da fruto hay que aguardar a que concluya para comenzar a podar.

Poda

Esencialmente, podar el limonero es sacarle los puntos de desarrollo y por consiguiente es un trámite que se hace cortando las ramas agradables. Con esto se rompe la dominancia apical de germinación mucho más robusta, tal como la promoción de la germinación del costado. Con frecuencia se utiliza para alentar la apertura de una corona o para retardar el desarrollo en altura.

En un caso así hablamos de podar el limonero descartando todas y cada una de las ramas de su base. Su propósito es achicar la consistencia de un vaso, tal como el exceso de follaje, todo ello con el propósito de dejar que la luz penetre dentro suyo. Su app no posee mucha afectación en lo que se refiere a la manera y tamaño del limonero.

Poda del limonero

Tener las ideas visibles es primordial para entender podar un limonero. La poda del árbol empieza en el momento en que la copa está formada por 3 ramas primarias que se podarán a 60 u 80 cm a fin de que medren otras a los dos lados. La poda de fructificación ha de ser rápida o pobre y el centro de la copa debe sostenerse levemente aireado, poda de adelgazamiento.

Todos y cada uno de los brotes de fruta cerca del final de las ramas van a ser podados. La altura media del árbol va a ser de 4 a 6 m, si bien puede lograr los 7 u 8 m de altura.

¿De qué forma podar un limonero?

En este momento que entendemos cuál es el más destacable instante para llevarlo a cabo, ¿de qué manera se poda un limonero? Hay que eludir la poda intensiva por el hecho de que, al final de cuenta, la poda no deja de ocasionar daños a la planta, lo que estimula la entrada de agua o insectos, enfermándola nuevamente.

Apostaremos por una poda de limpieza, descartando ramas secas, brotes e inclusive ciertas ramas que logren entorpecer el desarrollo de otras ramas mejores. No obstante, evitaremos centrarnos en la supresión de ramas sutilmente torcidas, por poner un ejemplo, hay que respetarlas para no seguir a una poda excesiva. Asimismo eliminaremos las hojas secas o con probables plagas.

Paso de poda

Empieza sacando la madera fallecida de las ramas de los árboles. Retire las ramas delgadas para ofrecer un impulso a las mucho más enormes. Los cortes que hagas han de estar en un ángulo de 45 grados, teniendo precaución de no dañar el tallo primordial.

Es del mismo modo esencial remover los «chupones», llamados yemas basales. Estos pequeños brotes frondosos surgen de la base, cerca de las raíces, y a veces señalan que el lecho del suelo es bastante poco profundo. Pódalos a fin de que no absorban los nutrientes de tu limonero.