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Mirto planta

Mirto, una planta cuyo significado se asocia desde tiempos antiguos con la fidelidad y la pureza; debe su nombre al dialecto árabe, que se traduce como “aromático”.

Esta planta, que además produce frutos comestibles y cuenta con excelentes propiedades de beneficio para el organismo, puede formar parte de tu jardín si se tienen los cuidados adecuados. En este artículo conocerás más de ella y qué detalles debes cuidar para que te brinde todos sus atributos.

¿De dónde proviene la planta de mirto?

El mirto planta, aunque es de nombre árabe, proviene realmente del norte de África y del sur de Europa. Cuenta con una fragancia muy atractiva y es de allí que parte su denominación que significa aromática.

Su uso está extendido desde tiempos antiguos, debido a sus extensas propiedades. A esta planta se le atribuyen efectos afrodisíacos gracias a sus frutos, así como el favorecimiento de la fecundidad. También se le ha conocido en la mitología griega y, actualmente en el cristianismo, como una planta asociada a la fidelidad, el compromiso, la pureza e incluso con la virginidad.

Esta planta se ha extendido en gran parte del mundo y es común encontrarla en los jardines, cubriendo grandes extensiones y ofreciendo sombra a otras plantas. También es un ejemplar perfecto para decorar jardines, en solitario o en compañía de otras plantas, usualmente lavanda.

Usos y propiedades del mirto

Desde la antigüedad, el mirto se ha venido implementando como planta ornamental en todo el continente de Europa, debido a sus brillantes hojas y sus hermosas flores, las cuales decoran perfectamente cualquier jardín.

No obstante, su uso se extiende a otras latitudes, debido a algunas propiedades particulares de esta planta. Principalmente, el mirto se implementa en la aromaterapia, debido a la agradable fragancia de sus hojas y flores. Así mismo, el extracto de esta planta se utiliza para elaboración de perfumes y fragancias naturales.

A nivel de medicina, se utilizan las hojas del mirto para extraer un aceite que se usa para brindar alivio a las afecciones respiratorias, sobre todo en aquellas personas que tienen problemas bronquiales o pulmonares.

En algunos lugares, el mirto se utiliza para extraer aceites aromáticos que son implementados en ceremonias religiosas relacionadas con la fertilidad y la fecundación, como parte de su significado ancestral.

En cualquier caso, no puedes dejar de tener uno de estos ejemplares en tu jardín. Será el protagonista de los aromas agradables.

Características generales del Mirto planta

Como lo mencionamos anteriormente, el mirto es una planta fácil de encontrar en los jardines, pero puede tener sus exigencias en cuanto al cuidado para poder mantener su fragancia y su vigorosidad.

El mirto es un arbusto perenne, capaz de alcanzar alturas de hasta cuatro metros y destaca por ser extraordinariamente frondoso. Cuenta con varios tallos, los cuales a su vez se dividen en múltiples ramificaciones. Estas ramificaciones se extenderán en una gran copa que alcanza a cubrir un amplio perímetro, con el cual brindan sombra.

La fragancia del mirto.

Una de las formas por las que se reconoce a esta planta es por su fragancia, la cual es liberada desde sus hojas lanceoladas. Estas son de color verde vibrante y textura muy lisa, con sus respectivas nervaduras en el envés.

Las flores de este arbusto, además de ofrecer hermosos colores a la vista, añaden un aroma más dulce a su fragancia; razones por las que esta planta es muy solicitada en los jardines y por las que se le busca con frecuencia para agregar valor ornamental.

Las flores del mirto.

Al final de la época de otoño, el mirto deleita nuestro sentido visual con la formación de sus flores, las cuales desde el inicio desprenden aromas muy agradables.

Las flores son de color blanco, que contrasta perfectamente con sus hojas. Se conforman de cinco pétalos y se destacan sus estambres por poseer características muy particulares.

El fruto de la planta mirto.

El fruto del mirto es una baya pequeña que puede ser de diferentes colores, según la planta, pero generalmente comienza siendo verde, pasa por un tono azulado y luego se vuelve púrpura intenso, momento en el cual puede ser consumido. Suele evidenciarse su sabor en el licor de Murta, el cual es muy común.

Cuidados de la planta mirto

Lo primero que se debe tomar en cuenta al cultivar mirto es que, aunque esta planta se desarrolla en muchos lugares, requiere de un clima suave o estable para sobrevivir, ya que las variaciones bruscas de temperatura pueden afectar negativamente su proceso vital.

Esta planta nunca soportará temperaturas menores a los 4° C y, en caso de que la zona donde se plante sea muy fría, lo recomendable es mantenerla en macetas, para resguardarla de los efectos climáticos.

Iluminación.

El mirto es una planta que adora la luz solar, por lo que será necesario ubicarla en un lugar donde pueda aprovechar esta luz la mayor parte del día. Si la zona es de temperaturas muy elevadas, puede ubicarse en un lugar donde reciba luz solar sólo la mitad del día.

Sustrato para el mirto.

En este aspecto, el mirto planta no es exigente. Sólo se debe adecuar a un sustrato con buen drenaje. En el caso de plantarse en maceta, será necesario utilizar un sustrato poroso, como la turba negra combinada en partes iguales con arcilla o perlita.

Aunque no es estrictamente necesario, la planta de mirto puede abonarse con fertilizantes ricos en hierro de forma mensual.

Riego del mirto.

El riego del mirto debe hacerse en periodos de tiempo muy separados, de acuerdo al clima que predomine en ese momento. Durante temperaturas bajas, el riego podrá hacerse una vez por semana; mientras que, en épocas de verano, podrá ser necesario regar hasta cuatro veces a la semana excepto si la planta se encuentra en maceta, con lo que bastará regar cada tres días.

Poda del mirto.

Esta planta puede crecer hasta cuatro metros de altura, pero puede controlarse su crecimiento a través de la poda, la cual se recomienda hacer durante los primeros días de la primavera

Como se mencionó al principio de este apartado, los cuidados de la planta de mirto se relacionan más que todo con las temperaturas. En resumen, basta con brindarle condiciones climáticas estables, no menores a 4° C y regar espaciadamente, mientras que las temperaturas no superen los 30° C.

Plagas y enfermedades del mirto

Como todas las plantas que no tienen un buen cuidado, el mirto puede ser susceptible a plagas y enfermedades, pero esto no significa que no se puedan eliminar. Las plagas más comunes de esta planta son la cochinilla y la araña roja, que suelen infectar al arbusto durante su proceso de hibernación.

En relación a las enfermedades del mirto, encontramos las bacterias generadas por el mosquito vector Diaphorina Citri, el cual infecta la planta en diversos lugares y afecta directamente sus frutos. En algunas regiones, el cultivo de mirto es prohibido debido a la prevención de enfermedades transmitidas por esta bacteria en particular.

La planta de mirto es una de las más reconocidas y cultivadas en Europa y el resto del mundo; sin embargo, sus cuidados son fundamentales si se quiere obtener una planta firme y avivada, que nos deleite con su aroma y todas sus virtudes.