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Cómo preparar cola de caballo como fungicida

Los hongos en las plantas son más comunes de lo que te imaginas, es por ello, que resulta de gran importancia aprender cómo combatirlos de modo 100% natural, ya que, más temprano que tarde, tendremos estos minúsculos y molestos invasores en nuestras plantas de jardín, de interior, o incluso en nuestros cultivos a pequeña, o gran escala.

Es por ello, que en esta oportunidad te enseñaremos, de modo sencillo, cómo preparar cola de caballo como fungicida, entendiendo que es uno de los más potentes a la hora de proteger y curar a tus plantas del ataque de los hongos.

¿Qué es la cola de caballo?

La cola de caballo, (Equisetum arvense) es una pequeña planta vascular propia de los ambientes húmedos y fríos, muy popularizada a nivel mundial por sus propiedades curativas, aunque es conocida con diversos nombres en diversas latitudes, entre los que más destacan caña de agua, palito de rio, cola de yegua, equiseto y cola de caballo.

Sus principios activos son muy poderosos y además no son comunes en las plantas, por lo que, es muy utilizada con fines medicinales.

El equiseto, es una planta rica en flavonoides, taninos, y saponósidos, así como también presenta elevadas concentraciones de minerales químicos como el sílice, potasio, calcio, magnesio, aluminio, sodio y carbono, que le confieren poderosas propiedades diuréticas, cicatrizantes, remineralizantes, reconstituyentes, astringentes, y las más importantes Antifungicas, Antibacetriales y Desparasitantes.

La cola de caballo un fungicida ecológico muy potente.

Actualmente, por las condiciones del deterioro del planeta y por los comprobados efectos adversos que tienen los plaguicidas convencionales sobre la salud pública, se ha vuelto una condición importante el optar por controles de plagas naturales para nuestras plantas.

En este sentido, existen plantas cuyo efecto plaguicida, fungicida y biocontrolador las hacen destacar, tal como es el caso de la cola de caballo, que, por sus composición química y principios activos ya mencionados, no solo es una potente planta medicinal, sino que es totalmente efectiva en cuanto a hongos de plantas se refiere, tanto para evitar su aparición, como para combatirlos, e incluso para sanar nuestras plantas.

De igual modo, es tan amplio el espectro de eliminación de patógenos que ofrece la cola de caballo gracias a la toxicidad de sus componentes, que elimina de modo efectivo varios tipos de hongos como la negrilla, hongo blanco, líquenes y roya, e incluso ayuda a combatir otras plagas como la araña roja, el pulgón y las mosquitas.

Cómo preparar cola de caballo como fungicida.

Preparar un fungicida efectivo a base de cola de caballo es muy sencillo, y aquí te explicaremos tres modos de hacerlo.

Bien sea si tienes disponibilidad de la planta por estar en tu jardín, o cerca a tu residencia de modo natural, si decides comprarla seca en un herbolario, o un centro botánico, o si decides comprar el polvo a base de cola de caballo, comercializado par a este fin o para usos medicinales.

Preparación a base de cola de caballo fresca.

Si tienes disponibilidad de esta poderosa planta aprovéchala al máximo no solo como fungicida ecológico para tus plantas sino también para tu salud.

-Preparar el fungicida de este modo es sencillo, principalmente debes cortar la planta quitando solamente las raíces y posteriormente la debes macerar, es decir triturarla, esto lo puedes hacer usando una piedra encima de una tabla, e incluso puedes colocarla en la licuadora un poco.

-Lo cierto es que requieres aproximadamente 100gramos de cola de caballo para un litro de agua, y una vez que hayas macerado esta cantidad la dejas reposando de 24 a 48 horas.

– Luego de reposar, procedes a filtrar el agua, la cual queda totalmente concentrada, por lo tanto te va a rendir para cuatro litros, es decir, colocas el 25% de este concentrado por cada litro de agua y procedes a regar tu planta.

Fungicida cola de caballo seca.

Como ya te mencionamos, puedes conseguir la cola de caballo seca, lista para ser usada.

-En este caso debes pesar 30 gramos de la misma, la cual puedes hervir como una infusión, durante unos breves minutos, o y macerarla en un litro de agua, dejándola reposar durante un día.

-Al día siguiente procedes a filtrar el agua, que estará menos concentrada, por lo que te va a rendir para dos aplicaciones, colocando el 50% del contenido en un litro de agua en cada oportunidad.

Polvo de cola de caballo para combatir hongos.

Si adquieres el polvo de cola de caballo con fines fungicidas, es importante que sepas que posiblemente este viene acompañado de otros extractos de platas lo que harán que sea más poderoso y además que su concentración sea mayor.

-Para usar el polvo de equiseto, sebes colocar 25 gramos en un litro de agua y ponerlo a reposar como en los casos anteriores.

-Una vez transcurrido el tiempo recomendado, puedes usar el 20 % de este concentrado por cada litro de agua, lo que quiere decir que te va a rendir para 5 litros de agua, que puedes ir aplicando tanto para repeler hongos, como para tratar tus plantas si ya han sido afectadas por los mismos.

Como aplicar la cola de caballo como fungicida.

La cola de caballo, tiene la particularidad de que actúa como repelente de hongos, así como también, es un antídoto en el caso de que ya las plantas hayan sido afectadas y requieran una pronta recuperación, por lo cual, su uso varía de acuerdo a las circunstancias que estén atravesando tus plantas.

-Aplicación de la cola de caballo como fungicida repelente.

Para aplicar la cola de caballo como repelente basta con rociar tus plantas una vez cada 8 días, es decir una vez a la semana, esto puedes hacerlo usando un aspersor, o una fumigadora.

Por otro lado, puedes regar la tierra alrededor de tus plantas para un mayor efecto repelente, así como también, debes asegurarte cubrir toda la superficie de la planta, las concentraciones van a depender del modo como preparaste la cola de caballo.

-Aplicación de la cola de caballo como antídoto.

Si tus plantas ya han sido víctima de los hongos, debes regarlas o fumigarlas con el agua de cola de caballo cada tres días, revisando la recuperación de las mismas, para luego hacerlo cada 5 días, y finalmente cada ocho días para evitar nuevos contagios.